Valle de Valdivielso

Entrada norte, Valle de valdivielso flanqueado por el Ebro
Los Hocinos, entrada en el Valle de Valdivielso

El valle de Valdivielso está flanqueado al norte por la Sierra de la Tesla y al sur por el Páramo y el Alto de la Mazorra, y dibujado por el Ebro entre los desfiladeros de los Hocinos y la Horadada. El nombre de Valdivielso aparece escrito en documentos, por primera vez, tras la caída del mundo visigodo. En la época romana y medieval, el Valle fue un lugar de paso y unión entre los páramos castellanos y el mar Cantábrico, como así lo atestigua la antigua calzada que sube desde El Almiñé, parte de la famosa Ruta de la Lana.

En el siglo IX una legión de eremitas toma el valle. Ocupan cuevas y abrigos, habitando minúsculos eremitorios en los más apartados rincones. Restos de algunos de ellos pueden verse todavía en las faldas de la Sierra de Tesla. Luego se construyen monasterios y abadías, con el más famoso: San Pedro de Tejada (siglo XI-XII), hoy visita obligatoria para los amantes del románico.

Hoy en día el Valle de Valdivielso componen 14 pueblos, algunos tan pequeños que no llegan a tener ni 20 habitantes, todos llenos de historia y edificios singulares.

 

 

torre en Quintana de ValdivielsoQuintana es un núcleo estructurado en torno a una calle principal, en el que se levantan casonas de gran valor arquitectónico. A la entrada del pueblo se encuentra el Colegio de Huérfanas, fundado en el siglo XIX, y la Casa Grande, de estilo montañés, que perteneció a los Huidobro. La Torre de Loja (siglo XV) , en las afueras, tiene cuatro alturas y está rematada por una terraza almenada, con cubos en las esquinas. La puerta de ingreso tiene arco de medio punto y sobre ella, escudos. El Palacio del Inquisidor – Torre de San Martín, construida por Juan Antonio Díaz Trechuelo García de la Yedra, inquisidor del tribunal de Santo Oficio de Logroño, es renacentista, ahora solo se conserva el torreón, que antiguamente estaba en un extremo del palacio. Adornado con 5 soberbios escudos.

El Almiñé es un pequeño pueblo que sigue la calzada hacia Los Altos.  La iglesia románica de San Nicolás consturida en los siglos XII-XV, de una nave, tiene, por influencia de San Pedro de Tejada, cúpula y torre de piedra de toba. En el interior existe una interesante pila bautismal en forma de copa gallonada con pie cilíndrico en el que tres figuras sujetan un cordón con los brazos. Siguiendo la calzada medieval (Ruta del Pescado o Ruta de la Lana) se llega a la ermita de la Virgen de la Hoz, donde tiene lugar una animada romería el primer domingo de julio. En El Almiñé también se celebra la original Fiesta del Gallo, el martes de Carnaval.

Valdenoceda está situado en el extremo occidental del Valle. La iglesia románica de San Miguel destaca por su cúpula sobre el crucero (s. XII) con ocho nervios de refuerzo cruzados en la clave; sobre ella hay una torre de un solo cuerpo provista de ajimeces con arcos de medio punto en cada fachada. Se accede por medio de un husillo, destacando en él dos figuras en altorrelieve que representan a San Juan y San Lucas. Cercana a la iglesia se alza la gótica Torre de los Fernández de Velasco, restaurada, conserva algunos elementos góticos como ajimeces y saeteras. En el barrio de arriba hay una casona, solar en las Merindades de la familia De la Garza, descendientes del fundador de Corpus Christi, Texas.

(video de Miguel Angel Zález)

Santa Olalla: La iglesia de San Isidoro, construida en el siglo XVI, consta de una nave de tres tramos cubiertos por bóvedas de crucería. La portada es barroca del XVII. Tiene varias casonas solariegas.

Toba: recibe su nombre de este tipo de caliza que aparece en el castillo de Toba, situado en un cerro próximo al pueblo. Esta fortaleza se levantó en el siglo XIV sobre un plano irregular y se acomoda perfectamente a los accidentes del terreno. El núcleo tiene varias casonas solariegas.

Población: Su iglesia de San Pedro es plateresca. La nave se cubre con bóveda de crucería compuesta, formando estrellas de cuatro puntas. En el ábside, los nervios se combinan para construir una de seis puntas. Destaca la capilla adosada de los Huidobro.

Condado: La iglesia de San Pedro tiene dos naves; la principal con bóveda de crucería sencilla y la lateral, de aristas, con la capilla de los Porres adosada. La iglesia románica de Santa María es del siglo XI, y su nave se cubre con bóveda de cañón.

formacion rocosa en forma de cuchillosPanizares: situado en el límite oriental del Valle y dividido en dos barrios. En la iglesia de San Cosme y San Damián encontramos restos de su primitiva construcción románica: ventanas, canecillos, capiteles y una portada tapiada parcialmente por otra gótica de tres arquivoltas.

Hoz: se encuentra al pie de la Tesla, en el inicio de una garganta u hoz que asciende hacia Tartalés de los Montes. Su iglesia de San Cornelio y San Cipriano, de una nave y un brazo del crucero. El ábside es gótico del siglo XV. Permanecen también algunas ventanas del XVI. El palacio de los Ruiz de Valdivielso es de estilo herreriano y se compone de un cuerpo central flanqueado por dos torres.

Tartalés de los Montes: se encuentra en un pequeño vallejo, enclavado en la Tesla. En el centro del pueblo se abre una pequeña plaza, buen ejemplo de la arquitectura popular del valle. La iglesia de San Miguel es románica del siglo XIII. Bajo la espadaña hay una ventana con dos arquivoltas y columnas de decoración geométrica.

Valhermosa: se alza la torre de los Saravia de Rueda, de considerable altura a pesar de haber sido desmochada. Su construcción data de los siglos XV y XVI. Adosado a la torre hay un palacio y un recinto almenado.

Arroyo: fluye a lo largo de un pequeño arroyo. Aún podemos observar numerosas y magníficas casonas solariegas realizadas en sillar. La iglesia de Nuestra Señora es gótica con bóvedas de crucería compuesta y terceletes. En las proximidades están las Cuevas de los Moros, catorce nichos excavados en la roca vertical, de época altomedieval.

Quecedo: Capital de la Merindad de Valdivielso. Entre sus impresionantes casas está el palacio de los Huidobro de los siglos XV y XVI, con su torre almenada. También merece mención especial la casa de los Gómez de Quecedo, hoy en ruina, situada en una pequeña plaza en el centro de la población. Está decorada con escudos y víctores en la fachada. La iglesia de Santa Eulalia (s. XV-XVI) tiene unas interesantes ventanas geminadas góticas y una portada del siglo XVI, bajo un gran arco.

Puente Arenas: construido alrededor de un único puente antiguo de este tramo del Ebro, con muchas casas de gran interés; la Iglesia de Santa María con algunos restos románicos  y góticos. Pero la joya de la corona son los restos de la Abadía de San Pedro de Tejada, joya del románico burgalés. La iglesia está situada a un kilómetro de Puente Arenas, en la falda de los montes de Tesla; de él han quedado leyendas y algunos capiteles y sillares, probablemente visigóticos, que hoy puede verse en Quintana. Esta iglesia es una de las manifestaciones más importantes de la arquitectura  románicas en las Merindades.  San Pedro de Tejada guarda una reliquia del lignum Crucis  que se colocaba  en la torre, iluminada por lámparas de aceite.

(Más información en: lasmerindades.com)